Breves notas sobre el sufragismo

Margarita González- Judith Carrera
Publicado por Ciencias Sociales | 27 de abril de 2005
Sección Siglos XIX y XX
El sufragismo fue la lucha de las mujeres por tener derecho al voto, ya que a las mujeres durante mucho tiempo no se las consideraba "aptas" para ejercer ese derecho que hoy nos parece tan elemental. Surgió en el siglo XIX en Inglaterra, pero las mujeres tuvieron que luchar para conseguirlo.

El sufragismo va unido a la larga lucha de las mujeres por conseguir el derecho al voto, y no sólo eso, también el derecho a participar en la vida política y social. Para ello nos debemos retrotraer a la época de la Revolución Francesa, época de profundos cambios, donde las mujeres participaron ampliamente, pero a la hora de proclamar los "Derechos del Hombre y del Ciudadano" en 1789 los revolucionarios franceses se habían olvidado de la otra mitad de la sociedad. Por eso se publicó una "Declaración de los "Derechos de la Mujer y de la Ciudadana" (1791) redactada por una mujer, Olympe de Gouges (1748-1793). Un breve repaso a algunos de sus artículos nos servirá para darnos cuenta de lo avanzadas que eran sus ideas; hoy las suscribiríamos totalmente.

Art.1: la mujer nace libre y es igual al hombre en derechos. Las distinciones sociales sólo se pueden fundamentar en la utilidad común.

Art. 3: El principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación, que no es más que la reunión de la mujer y del hombre.

Art. VI: La ley debe ser expresión de la voluntad general (...), debe ser la misma para todos; siendo todas las ciudadadanas y ciudadanos iguales ante sus ojos; siendo todas las ciudadanas y ciudadaos iguales ante sus ojos,deben ser igualmente admisibles en todas las dignidades, lugares y empleos públicos, según sus capacidades y sin otra distinción que su talento y sus virtudes.

En el epílogo se decía: Mujer, despiértate, el arrebato de la razón se deja oír en todo el universo. Reconoce tus derechos. (1)

Esta Declaración fue sólo eso, una declaración, nunca se tuvo en cuenta, incluso su redactora, Olympe de Gouges, fue guillotinada en 1793.

Realmente, el origen del sufragismo tuvo lugar en los países donde se había iniciado la Revolución Industrial, el capitalismo como sistema económico y regímenes políticos liberales y , por supuesto, con una clase media importante. Inglaterra y Estados Unidos fueron los países donde más fuerza tuvo.

Ya en el siglo XVIII, la inglesa Mary Wollstonecraft (1759/1797) en su obra "Vindicación de los derechos de la mujer" escribía que la dominación de la mujer no era debida a su naturaleza sino sino al contexto histórico, a las tradiciones, costumbres, religión...

Hubo otras mujeres como Emmeline Pankhurst(1858/1928) que luchó por el sufragismo, organizando mítines, manifestaciones que llevaban consigo el enfrentamiento con la policía. Dentro del movimiento sufragista, había un ala radical que utilizaba métodos violentos como rotura de escaparates, incendio de edificios y otro ala más moderada.

Las sufragistas inglesas sufrieron persecuciones, juicios, detenciones... Algunas recurrían a la huelga de hambre, y otras como Emily Davison murió por defender esta causa tirándose en un hipódromo al paso de los caballos. Y otra sufragista, Mary Richardson llevada por la ira, entró en la National Gallery de Londres y acuchilló el cuadro de Velázquez: "Venus del Espejo" en 1914.

En ese mismo año, al estallar la Primera Guerra Mundial, el rey inglés Jorge V amnistió a las sufragistas y pidió su colaboración para sustituir a los hombres que estaban en el campo de batalla. Algunas sufragistas aceptaron y exigieron, entre otras cosas, el mismo salario para el mismo trabajo, hogares para las mujeres trabajadoras, subvención a la maternidad, reformas en la educación técnica y el voto femenino.

En 1917, el parlamento inglés aprobó el proyecto de ley del sufragio femenino para las mujeres de 30 años. El sufragio femenino a partir de los 21 años, la misma edad que para los varones, no fue concedido hasta 1928.

Citaremos los primeros países que concedieron el voto a las mujeres: Nueva Zelanda (1893); Australis (1901); Finlandia (1906); Noruega (1913); Dinamarca (1915); la URSS (1917); suecia (1919); Estados Unidos (1920)... Francia e Italia después de la II Guerra Mundial (1945)... (2)

Por lo que respecta a España, se produjeron algunos debates en los años veinte a favor del voto femenino; pero fue durante la II República, en la Constitución de 1931, cuando se concedió el voto a las mujeres. El debate en el Parlamento sobre este asunto fue duro y levantó encendidas polémicas. Una parte de los republicanos consideraban que si se concedía el voto a las mujeres , triunfaría los partidos de derechas o los partidos opuestos a la República (Como es bien sabido se pensaba que las mujeres votarían lo que les indicaran sus padres, maridos o el confesionario).

La diputada Clara Campoamor (hay que señalar que en las elecciones de 1931, las mujeres no podían votar, pero sí ser elegidas) defendió con entusiasmo el derecho al voto de las mujeres. Así se expresó Clara Campoamor en el Parlamento: Resolved lo que queráis, pero afrontando la responsabilidad de dar entrada a esa nitad de género humano en la política,para que la política sea cosa de dos, porque sólo hay una cosa que hace un sexo solo: alumbrar; las demás las hacemos todos en común, y no podéis venir aquí vosotros a legislar, a votar impuestos, a dictar deberes, a legislar sobre la raza humana, sobre la mujer, sobre el hijo, aislados, fuera de nosotras. (3))

Estas ideas son de tal modernidad y actualidad que las podríamos corroborar una a una. También nos sirven para darnos cuenta del retroceso que en este y en otros muchos aspectos sufrió España, con la desaparición de la II República Española.

Habría que destacar la valentía de esta y otras diputadas como Victoria Kent, Margarita Nelken, Matilde de la Torre, María Lejárraga... que aunque no pertenecián a los mismos partidos, no dejaban de exponer claramente lo que pensaban sobre la situación de la mujer, en un Parlamento compuesto, mayoritariamente, por hombres que no dejaban de hacer bromas sobre este asunto.

Señalar que muchos socialistas pensaban que el sufragismo era sólo un movimiento de mujeres burguesas que no ponían en entredicho el sistema social y político, pero conseguir el voto en aquellos momentos era toda una conquista.

El movimiento sufragista decayó en la década de los años treinta; en algunos países porque el objetivo se había conseguido, en otros porque las mujers se dieron cuenta que el derecho al voto no resolvía todos sus problemas.

De todos modos, el haber logrado ese derecho, ya fue un primer paso para el reconocimiento de las mujeres a nivel político. Todavía hoy, y después de tantos años, se sigue discutiendo sobre la representación de las mujeres en el Parlamento, en el Gobierno, en las instituciones, en cargos directivos...

(1) VV.AA.: Historia del Mundo Contemporáneo.Cuaderno de Prácticas. Madrid. Anaya.1996

(2 y 3): Las urnas también son cosa de dos. "El País" , 18 de Noviembre de 2003



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